Esta semana, el Departamento de Justicia anunció cargos contra una red acusada de colaborar con la inteligencia rusa para financiar el terrorismo y llevar a cabo asesinatos selectivos, incluso mediante el reclutamiento de personas dentro de Estados Unidos. Las acusaciones incluyen la participación de dos ciudadanos cubanos. Esto debe ser motivo de preocupación para todas las familias de Miami-Dade.
Ningún gobierno extranjero tiene derecho a amenazar, intimidar o silenciar a quienes ejercen sus libertades en Estados Unidos. En nuestro condado, muchas familias conocen de primera mano la represión de la dictadura cubana. Vivimos a solo 90 millas de un régimen que ha mantenido a su pueblo en la miseria, ha desarrollado una amplia capacidad de inteligencia y se ha aliado con adversarios de Estados Unidos. El FBI lleva años advirtiendo que se trata de una amenaza documentada, no de una teoría. Mi oposición a esa dictadura y a la supresión de las libertades fundamentales es firme. Quienes buscan refugio en este país merecen vivir sin temor a persecución política ni represalias.
Reconozco la labor del FBI, del Departamento de Justicia y de las demás agencias que participan en esta investigación.
Mi administración continuará haciendo cumplir las leyes que son responsabilidad de la Oficina del Recaudador de Impuestos de Miami-Dade, sin temor ni favoritismos. No permitiremos que ninguna dictadura, ni quienes intenten obstaculizar el cumplimiento de nuestras responsabilidades, nos intimiden. Nuestro compromiso es con las personas a quienes servimos, con el Estado de derecho y con las libertades que definen a esta nación.
Mi posición es clara. La intimidación y la violencia al servicio de gobiernos extranjeros no tienen cabida en el condado de Miami-Dade ni en ningún lugar de nuestra nación.
Dariel Fernandez
Recaudador de Impuestos
Condado de Miami-Dade